"Que rompas las cadenas
injustas, que desates las amarras del yugo,
que dejes libres a los
oprimidos, y rompas toda clase de yugo.
Que compartas tu pan
con
el hambriento. Que albergues a los pobres
sin techo. Que
no te desentiendas
de tus semejantes. (Is. 58)